Iglesia de San Vicente

A principios del siglo XVIII, la Hermandad del Rosario, instalada desde su origen en la parroquia de Santa María, entró en decadencia, de la que salió gracias al impulso del Venerable Simón el Ermitaño, muerto en 1711 y al que se debió la edificación de la capilla de la que tratamos, dedicada a San Vicente Ferrer El Venerable Simón, que vivía retirado en la ermita de San Benito, consiguió enfervorizar de nuevo a los cofrades y devotos del Rosario mediante la salida procesional por las calles de la localidad al amanecer y para tener un templo propio donde celebrar sus cultos, poco después de su muerte la Hermandad del Rosario de la Aurora comenzó a labrar el templo de San Vicente, que vino a finalizarse en 1739. Ya a fines de siglo, el 1 de enero de 1792, la cofradía aprobó nuevas Reglas.

En el año 1914 cae en decadencia y se disuelve definitivamente. A mediados de 1917 es cerrado el Templo definitivamente. En 1936 también sufre las consecuencias de la Guerra Civil, siendo destrozado todo el Patrimonio mueble.